Islas del Rosario Parte 4

Sencillamente espectacular.

El sentimiento de llevarme el bocado a mi boca cuando el pescado (cojinuda) lo saqué del mar, y en menos de una hora ya me lo estaba almorzado es
completamente indescriptible. Es una de esas pocas actividades que me han hecho sentir realizado, una satisfacción profunda con alegría, desde el momento en que tomo la atarraya, la preparo, muerdo uno de los pesos, me equilibro, balanceo y espero pacientemente que toque fondo y vaya formando un pequeño hongo dentro del mar, cuando toca fondo y el hongo esta completamente formado es momento de jalar, sacarla rápidamente y vaciar todo su contenido dentro del balde.
Después viene la clasificación, buscar la sardina mas grande, ensartarle el anzuelo por la «nariz» como la llama Willy (Nuestro sensei en el arte de pescar) teniendo mucho cuidado de dejarla viva, balancear delicadamente el anzuelo y enviarlo lo mas lejos posible! en ese momento viene el arte de jalar poco a poco, no muy rápido, no muy lento, y rezar para que piqu
e la cojinuda! cuando pique, no sacarla de una, si no poco a poco, para que se vaya cansando y finalmente sacarlo y ponerlo en un lugar seguro!
Valga aclarar que fue en el primer anzuelo que lance en el que lo pesqué!


Bueno, como cosa muy rara en mi, comencé de atrás para adelante, volvamos al primer día:
Llegue a CTG en compañia de Camilo, viaje mamon, largo, bus lechero, copetran sucks. Pero llegamos, compartimos taxis, y no lo niego tenia miedo. Por mucho que me hubiera
n recomendado que viajar solo, la sensación que tenia al pensar que no tendría con quién hablar,
si uno de mis compañeros de cuartos roncaría! vomitaría de la borrachera! en fin… miedos normales antes de salir de mi zona cómoda como dirían mis amigos de lvc, pero sorpresa, fue llegar, «instalarme» en un camarote de arriba (por lo cierto, no los recomiendo, ir a buscar cualquier cosa a la cama es toda una odisea al subir siempre esas escaleras), llegue y no tenía mucho sueño después de la dormida de 7 horas de Vup a Ctg, y me fui al bar del hostal (media luna hostal super recomendado, google it).
Divina la bartender uruguaya, el ambiente super chill, conocí a

un australiano y fue buena compañia, muy agradable, andaba viajando con su novia indiana (Huge lol, si se dice así?) me contó su experiencia viajando solo y se me aumentó la efervescencia! hablando paja hastas las 2am en medio de par cervezas, tocaba irse a dormir porque al otro día tocaba madrugar para islas!
Por hoy no va más, mañana el día 2!

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