Islas del Rosario Parte 3

Mis miedos de poder dormir bien en un cuarto con 4 personas mas estaban sin fundamentos, no sé si fue por las 5 cervezas, por lo cansado de tantas horas en un bus, o por la comodidad de la cama y la almohada pero dormí exquisito! (Eso sí, no recomiendo los camarotes de arriba: buscar la cosa mas sencilla implica un dispendioso sube y baja)

El otro miedo, el baño, oh sorpresa!, resulto siendo efectivo, al grano, a ducharse y ya, bien aseado (la señora del aseo estaba permanentemente haciendo sus labores), pero por si las dudas todo en chancletas! así que otro miedo superado.
Como todo paseo de combo, toda una odisea para ponernos de acuerdo y llegar a la hora fijada (cosa que evidentemente no sucedió), de todas formas, finalmente «zarpamos». En el viaje a la isa sentí la inmensidad del mar cuando recordaba que debajo mio había un mundo completamente ajeno a mi, lo pequeño e indiferente que soy para la naturaleza, fue un sentimiento agradable recordar que no todo depende de mí, que el mundo gira y es hermoso de por sí.
Espectacular es la palabra que encierra mi impresión completa de la isla y ansiedad mi sentimiento ese día! no cabía en mi la emoción de lanzarme a practicar snorkel, comer caracol, pulpo y acostarme en la hamaca del muelle a leer.

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