Este es mi segundo invierno en Canadá. Detuve las publicaciones temporalmente porque quise reservarme las primeras impresiones y no pecar de “jabado”, es decir, evitar que el brillo de lo nuevo me hiciera creer que acá todo es perfecto. Ya con más experiencia comienzo esta nueva serie de vivir en Canadá, “La aventura de lo cotidiano”.

Con más de un año y medio aquí puedo con toda certeza afirmar que no es un cuento de hadas.

Contrario a lo que algunos puedan creer, aquí también hay pobreza, gente que vive en la calle y otros que manejan sus adicciones. Como en cualquier ciudad mediana o grande. Inclusive, me leí un libro sobre la desigualdad en la ciudad donde vivo, Calgary, se llama Darwin’s move.

En pocas palabras trata sobre una compañía de mudanzas y sus empleados. Normalmente son personas de escasos recursos y su trabajo consiste en ir a las casas de los más ricos y mudarlos. El libro describe, cómo los tratan algunos clientes, lo difícil de convivir en su día a día viendo las extravagancias de los más ricos y al mismo tiempo volver a su realidad en la tarde. Vale la pena leerlo. ¡Si decides comprarlo por este link apoyas el blog!

Vivir en Canada parece un paraíso

A pesar de esto hacer el ejercicio de comparar vivir en Canadá con Colombia nos da como resultado que el país del norte sí parece un paraíso. Este argumento lo cuantifican diversas mediciones de calidad de vida, por ejemplo, recientemente Canadá fue nombrado el mejor país para vivir de todo el mundo por cuarta vez seguida. Superando a los países nórdicos, Australia, y toda Europa. Aquí puedes encontrar el artículo con todos los detalles. Colombia ocupó el puesto número 63. Sin embargo, estos estudios son impersonales. Fuerzan la cuantificación de la calidad de vida a través de variables pragmáticas. Un ejercicio que moldea variables subjetivas en números.

Por ejemplo, el artículo no le transmite al lector la vasta diferencia entre el concepto de seguridad Canadiense y el Colombiano. Hablando el idioma de los estudios cuadriculados vemos que en el país del norte asesinaron a 651 personas mientras en el país caribeño fueron 12.458 en el 2018. No nos dice nada de la calidad de vida en la cotidianidad que representa no temer a un asesinato, de verlo como un hecho improbable que no ocupa una gota del cerebro de la mayoría de sus habitantes. Ese mismo espacio liberado se traduce en tiempo libre para pensar. Esta descongestión es lo que podemos llamar tranquilidad.

Diciendo lo que los números callan

El objetivo de esta nueva serie es describir esas variables al detalle de lo cotidiano. Explicarles a todos aquellos que tienen dudas para inmigrar a Canadá porque es muy buena idea. Al mismo tiempo mostrar los pormenores a todos aquellos que me preguntan porque valió la pena alejarme de la familia, amigos y de mi tierra. Planeo mostrar el panorama completo incluyendo las partes no tan chéveres, pienso tocar temas como la “soledad”, la “distancia”, lo difícil de buscar trabajo y claro, el más popular: El frío.

Cada miércoles, publicaré un post – nuevo compromiso para el 2020. Explicaré una variable desde mi punto de vista y lo miraré desde lo latinoamericano, colombiano y costeño que soy. Postearé la experiencia con el sistema de salud canadiense, desde visitar al médico de familia como una visita al hospital. También conduciendo, visita a un restaurante, convivencia con los vecinos y ¡muchos más!

¿Quieres que escriba sobre algo específico? ¿Tienes preguntas sobre la seguridad que quisieras que entre en detalle? Pregúntame en los comentarios y con gusto respondo. Responderé el 100% de los comentarios.

Ya que estás aquí, creo que te puede interesar este post, explica el paso a paso para validar los títulos para el proceso de inmigración a Canadá. Revísalo!